No me interesa lo que puedan pensar de mi… la gente puede creerme una mierda, así como yo suelo pensar lo mismo de ellos…
Santiago suele parecerme gris, pero me siento cómodo entre tanto tráfico y luces de faroles que alumbran cierta parte de una plazuela…
El día puede estar despejado, sin nubes y con un sol sofocante, pero cada vez que paso por la calle donde solía esperarte mirando en dirección a tu casa, el mundo me parece más oscuro, más sombrío y más cercano a un desastre…
Podría olvidar tu nombre algún día pero me lo recuerda cada letra que tenga un leve parecido a tu inicial y como me gusta creerme un escritor, es tu nombre lo primero que dibuja mi lápiz cada vez que está sobre un papel.
Suelo imaginarte esperándome en alguna vereda cercana a mi casa. Pero me despierta de aquel sueño ese perro que no deja de ladrarme cada vez que paso frente a su reja, ese perro que cada vez que pasaba tomado de tu mano, solía mirarnos en silencio…
Puedo beber hasta quedar inconciente y es ahí cuando mi subconsciente empieza a llamarte sin yo enterarme… pues solo lo recuerdo cuando me lo cuenta algún testigo que se reía por verme en ese estado tan lamentable…
Puedo fumarme un cigarrillo en lo que dura la luz roja de un semáforo… y es solo por un momento en el que mi mente juega conmigo por volver a recordarte…
Puedo escucharte decir que soy un imbécil por seguir amándote, por seguir anteponiéndote en cada pensamiento de un amanecer o de algún paseo por la tarde…
Puedo verte en cada esquina, en cada calle, sin olvidar ningún detalle de tu cuerpo o de tu rostro… y eso que llevo meses sin poder hablarte o mucho menos abrazarte…
…siempre estoy buscando… esperando ver tu figura en algún lugar, en mis sueños, o en algún parque, incluso donde se que es imposible llegar a encontrarte…
Me angustia el no poder tenerte y también me angustia pensar que pasará el día en que te encuentre por casualidad… si tendré la fuerza de mirarte a los ojos o si por algún motivo el pecho me juegue una mala pasada y se me olvide incluso el respirar…
Me da igual caminar bajo la lluvia… incluso me agrada… al fin y al cabo ¿De que sirve un paraguas si no puede parar las balas?...
¿De que sirve un cigarro si no calma las ansias?
¿De que sirve el Alcohol si no es capaz de hacer cicatrizar el alma?
No me busco, por lo tanto no me encuentro.
¿De que sirve?... si al fin y al cabo las estrellas se extinguen y los ángeles dejan sus alas para ser humanos
(grave error)… Y es en ese momento en que se vuelven demonios capaces de crear un infierno con solo unas palabras… o de cualquier manera, con un silencio absoluto…
No puedo… ya no…
Por Jesús O.
_____________________________
pero aun asi no puedo decir "Basta"...


